Jueves 31 de Enero de 2008 por las Indias
El otro día en Barcelona, Arnau Fuentes nos comentaba que había pedido en CasadelLibro.es un ejemplar de El poder de las redes el 15 de diciembre y que todavía no lo había recibido.
Hoy Miguel Angel Ruano hace público en la RMD que:
Hará casi quince días que solicité “El Poder de las Redes” en la casa del libro. En teoría estaba en stock y debería haber llegado en tan sólo dos. Pero aparte del retraso, me han enviado un libro equivocado, uno sobre autoestima y ontrol de la asniedad. ¿No revisan los pedidos que embalan? En la factura pone perfectamente detallado “El Poder de las Redes”.
Desde la colección poco podemos hacer. No es la primera vez que tenemos motivos de queja con este grupo de librerías y tampoco parece muy sensible a las críticas.
Tal vez estaría bien que si alguno lo habéis comprado utilizando algún otro sistema de venta de libros online contárais la experiencia por si puede servir a otros lectores.
Sábado 5 de Enero de 2008 por las Indias
El primer día de estancia en las librerías de Madrid de El Poder de las Redes ha sido impresionante.
Nos cuenta Javier Cañada que al pedir hoy en La Casa del Libro el primer título de la Colección Planta 29 ha recibido una sorprendente respuesta: Agotado
Algo totalmente inesperado teniendo en cuenta que la distribución se realizó hoy por la mañana.
Habrá que enviar una nueva remesa cuanto antes ![]()
Martes 1 de Enero de 2008 por las Indias
Nos avisan de que en La Casa del Libro, han clasificado El poder de las redes en:
Vale que tal vez parte de la culpa sea nuestra por hacer un diseño de portada un tanto teki… Pero ¿no pueden leerse la contraportada? ¿El distribuidor no informa sobre el contenido al librero? Si hay una sección donde no pinta nada este ensayo en es en la de libros y manuales de aplicaciones informáticas.
Mañana nos tocará intentar arreglarlo, pero qué quieren que les diga, errores como estos señalan algo más que un fallo concreto, describen los prejuicios de una sociedad tecnófoba donde catalogar las ideas como técnicas es una forma elegante de recluirlas en el cajón de las cosas que no han de ser tenidas en cuenta.